LA VERDAD Y LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
“Sin la libertad de expresión no es posible la
democracia”
(EL TIEMPO Roberto Pombo)
Según la RAE la libertad de expresión
es el derecho a manifestar y difundir libremente el propio pensamiento. Define
también la libertad de pensamiento, como el derecho de toda persona a tener y manifestar
cualquier ideología y a no ser obligada a declarar sobre ella.
La libertad de expresión en Colombia no
entiendo en realidad como funciona,
porque si analizo las acciones del gobierno y las palabras escritas en la
constitución, no encuentro mucha coherencia. Claro que, ¿qué más se espera en
un país donde la mujer más violada es la constitución?
La verdad según la constitución en el
artículo 20, señala que se le garantiza a toda persona el derecho de expresarse
libremente y de difundir sus pensamientos y opiniones, y al final de este
artículo hay una frase demasiado irónica; NO HABRÁ CENSURA.
¿Cómo que no habrá censura? Por si no
recuerdan, en el programa de Pirry hace
varios días se
evidencia claramente, que
la unidad nacional de protección denuncio planes para asesinar 3 periodistas y
dos semanas antes se hizo un atentado contra uno de ellos. ¿Quién quiere callar
a la prensa?
Se van a cumplir 14 años del asesinato
de Jaime Garzón y aún sigue impune, unido a esto el artículo 20 que suena tan
bonito y atractivo no se cumple. Hoy en día hay personas amenazadas de muerte
por decir lo que piensan o por ser familiares de alguien que solo expresa sus
ideas.
¿Es
libre una prensa obligada a realizar su trabajo bajo la amenaza de las mafias,
de los corruptos, de los grupos armados ilegales, intimidada jurídicamente por
políticos, acusada e intimidada por grupos de extrema derecha y extrema izquierda?
Y a esto se le suma la muerte de aproximadamente 140 periodistas.
Para darle más valides y argumentar la
clara verdad expuesta en el artículo 20 de la constitución, está el artículo 19
de la Declaración Universal de Derechos Humanos, donde nos dicen que todo individuo
tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión, este derecho incluye el
de no ser molestado a causa de sus ideales y el de difundirlos sin
limitación de fronteras por cualquier medio de expresión.
Hay demasiadas experiencias en las que
vemos como el gobierno “encargado de hacer cumplir los derechos” los viola a
diestra y siniestra.
Casos en los
que se ve claramente la injustica, como este en el que el alto
tribunal confirmó la sentencia a 18 meses de prisión contra Gonzalo Hernán
López por un comentario sobre la
directora de la Federación de Departamentos, Gloria Escalante en la página en
internet del diario ‘El País’ de Cali. Es triste ver como los foros virtuales que están
hechos para analizar temas desde diferentes perspectivas, se convierten en la
firma de sentencia de muchas personas.
O mejor
porque no citar un ejemplo más cercano, el de los estudiantes amenazados de acá
en la UTP, no conozco bien el caso a
fondo pero una de las razones de esta
amenaza es por estar expresando sus opiniones, pero resulta que a alguien no le
gusto lo que dijeron y les violo su derecho.
Ante tantas quejas el gobierno hace algo, crea
una fachada el 22 de enero de 2013 Los mandatarios locales y
regionales, de diversas zonas y de
diferentes tendencias políticas, firmaron la Declaración de Chapultepec, decálogo continental de la
libertad de prensa, que establece los principios para garantizar la libertad de
expresión. Se logró
comprometer a mandatarios con la defensa de libertades públicas
en todo el territorio nacional. Y el Presidente fue testigo, y les dio un
consejo a alcaldes y gobernadores, que aceptarán las críticas, que en ellas se
dan cuenta si están haciendo bien las cosas o no. Pero hasta el día de hoy esto
solo son palabras plasmadas en un papel, pues difícilmente los dueños del poder
aceptan sus errores y rara vez los corrigen.
Para
concluir, la democracia y la verdad de la libertad de expresión, que deberían
ser hermanas siamesas, hoy las separa una gran brecha, estos dos derechos
plasmados en la constitución se volvieron simples objetos de museo, y para
hacer uso de los derechos que nos rigen quiero decir que, repudio la política
en la cual en la mayoría de casos vemos los ladrones de cuello blanco sonriendo
y comprando votos, y esta es la forma de ejercer mi derecho a expresarme
libremente.
“El día en que la tierra Colombia
empiece a vomitar sus muertos, esto quizá pueda cambiar…
…que vomite sus muertos para que los
vivos no hagan de cuenta que no está pasando nada”
(José Saramago)

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